Que milagro ver a Yoshi y a Pastro bien.
Sus historias son aterradoras, pero al mismo tiempo alivian el alma. Lo que siempre es feo, saber que hay personas que se aprovechan de este tipo de desgracias y recurren al bandalismo en tiempos de cirisis creyéndo que es un justificante cuando sólo es un agravante más en la situación en que se encuentras.
Qué bueno que esten bien amigos.








