Y, vaya, no quería hacer triple post, pero en fin.
Uno que he disfrutado muchísimo, muchísimo estas últimas semanas es The Evil Within. Se convirtió en mi juego favorito de 2014, y posiblemente entre en mi Top 50 All Time. Tiene sus fallos, pero de resto la atmósfera y la jugabiidad me parecieron genialosas, a falta de un término menos swagero.







